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Tips de convivencia entre mascotas y niños

Tips de convivencia entre mascotas y niños

Una mascota trae grandes beneficios para tus hijos, ya que los perros o gatos se convierten en parte de la familia porque son nuestros compañeros de crecimiento educativo y social.

Además de crear vínculos afectivos, la convivencia con la mascota los hace fortalecer su sistema inmunológico, así tiene menos probabilidad de padecer alergias o asma.

A continuación te damos una serie de recomendaciones y cuidados para que tus hijos convivan mejor con sus mascotas.

Lo primero es hacerle saber a los niños que las mascotas no son juguetes, son seres vivos y por lo tanto tienen necesidades como comer, ir al baño, hacer ejercicio, ir al veterinario, etc.

Es muy importante enseñarle a los niños a que respete el espacio de la mascota, es decir tiene que saber que cuando comen o duermen no pueden jugar con él, y lo mismo aplica para la mascota, tiene que saber cuando puede jugar con el niño y cuando no.

Nunca dejes a tu hijo jugando solo con la mascota hasta que sea lo suficientemente responsable. El cuidado de una mascota es un proceso de aprendizaje.

Fomenta su empatía hacia la mascota demostrando cariño con caricias o juegos. Para que el perro reconozca a su hijo dejen que este lo huela, los perros tiene una gran memoria olfativa, de esta forma el perro memorizará su olor y lo aceptará.

Enseña a tu hijo a jugar con la mascota, tirándole la pelota o acariciando su cabeza o pancita. Muchas veces los niños no miden su fuerza y suelen lastimar a las mascotas, por lo cual muchas veces la reacción natural de ellos es defenderse.

También enséñale los cuidados básicos, esto incluye vacunas, desparasitación, visitas al veterinario, horarios de comida, baño, caminatas, si su plato tiene agua, etc. Así tu hijo aprenderá a adquirir responsabilidades y la mascota aprenderá quien cuida de él.

Si estás pensando en adquirir una mascota para tu hijo te recomendamos investigar la razas más recomendables para niños, hay algunos que son muy protectores y se convierten en los guardianes de los niños, pero hay otras razas que son más nerviosos y celosos. Asimismo el género también es importante, ya que por lo general las hembras son más “niñeras” que los machos.