Zukotips

La tradición de las posadas

La tradición de las posadas

Las posadas navideñas las celebramos para recordar la peregrinación de José y María hacia Belén. Esta tradición se comenzó a celebrar en México desde los tiempos de la Colonia. Según la tradición, José junto a su esposa María, caminaron de la ciudad de Nazaret a Belén para cumplir con las nuevas obligaciones fiscales del Rey Herodes. El recorrido lo hicieron a lo largo de 9 días, en un trayecto de poco más de 150 kilómetros. Cuando llegaron a Belén María estaba a punto de dar a luz, por lo que necesitaban buscar un lugar donde pasar la noche y recibir a su nuevo hijo. Tras haber sido rechazados de la mayoría de los hogares, tuvieron que refugiarse en un establo. Este pasaje lo celebramos hoy en día con “Las Posadas”, y normalmente dan inicio nueve días antes de noche buena.

La tradición comenzó hace poco más de 400 años, cuando el religioso Fray Diego de San Soria comenzó las misas de aguinaldo, que celebraban la travesía de María y José del 16 al 24 de diciembre, y consistían en la proclamación de la misa intercalada con pasajes y escenas alusivas a la Navidad. Una vez terminada la misa se daban pequeños regalos a los indígenas y aparecían en escena las piñatas, luces de bengala, cohetes y cantos populares. Está tradición pasó a celebrarse del atrio de las iglesias a las calles y casas, como las conocemos hoy en día.

En la forma más tradicional, los niños se visten cada noche con atuendos bíblicos y forman una procesión liderada por un ángel, María y José, y seguido por los demás invitados y los músicos, cuando llegan a haber. La procesión se detiene en la casa anfitriona de la “posada”, y solicitan alojamiento entonando el villancico: En el nombre del cielo os pido posada... Los anfitriones de la posada rechazan la procesión cantando, al igual que María y José fueron rechazados; pero los residentes en última instancia dejan pasar a los peregrinos cantando el último verso del villancico: Entren santos peregrinos, peregrinos, reciban este rincón, que aunque es pobre la morada, la morada, os la doy de corazón. Al entrar los peregrinos se da inicio a “La Posada”, celebrada con el ponche para los invitados, y la piñata, que simboliza la virtud de romper con los 7 pecados capitales, cada pico de la piñata representa los 7 pecados de la religión cristiana: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.

¡Así que ya sabes como hacer tu propia posada! sólo necesitas velas, la piñata, los peregrinos, el ponche, luces de bengala y papel picado para adornar tu casa. Divide a tus invitados en dos grupos: el primer grupo comienza la fiesta dentro, y el segundo grupo comienza afuera. No olvides dar la letra del villancico y una vela o luz de bengala a cada invitado. Se da inicio a “La Posada” con los dos grupos cantando la canción al unísono de ida y vuelta, mientras el grupo de afuera pide refugio y el grupo de adentro los rechaza. Para el último verso, se le abren las puertas a los peregrinos para invitarlos a pasar a la celebración. ¡Disfruta de esta bella tradición en compañía de tus seres queridos!